Bendito seas, Señor resucitado, Luz primera de la mañana. El que amanece del gran silencio. El que llega de la gran prueba. El que viene del total abandono. El que acaba la gran mancha. Bendito seas, Señor resucitado de entre los muertos. Aleluya a ti que eres vencedor, que inauguras una nueva vida, a ti que has obedecido y confiado, que has cumplido tu misión.
Felicidades a todos, porque con la resurrección de Jesucristo se nos ha abierto una esperanza viva también nosotros resucitaremos y viviremos.
Con amor,
Sra. M. Torres
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